La inteligencia artificial está avanzando a pasos agigantados, integrándose en cada parte de nuestras vidas. Esta expansión sin límites se encuentra de lleno con una clara desventaja: crece la factura eléctrica. Entrenar y ejecutar estas máquinas consume mucha energía e implica un coste que alguien tiene que pagar.

Por suerte para el mundo de la inteligencia artificial, ha aparecido en escena Extropic, con su chip XTR-0. Se trata de una empresa que quiere tanto aumentar la potencia computacional de los modelos como replantear por completo el sistema. Su propuesta es conocida como computación termodinámica, y convierte el ruido y las fluctuaciones térmicas en un recurso útil.

Según sus responsables, este tipo de hardware podría llegar a consumir hasta 10.000 veces menos energía que las GPU actuales. Para entenderlos, las GPU son esos chips diseñados originalmente para renderizar el apartado gráfico en los videojuegos y que hoy son el corazón del procesamiento de la inteligencia artificial.

¿Por qué es tan importante este chip?
Cada nuevo modelo de inteligencia artificial requiere de más energía para funcionar, además de sistemas de refrigeración más potentes. Esto se está convirtiendo en un problema, sobre todo porque, de seguir así, es difícil prever dónde se detendrá.

Es ahí donde Extropic presenta su proyecto, un cambio de paradigma que apuesta por dejar de fabricar procesadores más rápidos como se venía haciendo, para comenzar a hacerlos más inteligentes y eficientes. Para ello, se aprovechan de algo que hasta ahora se consideraba un defecto: el ruido y las fluctuaciones térmicas presentes en la materia.