Deepfakes: Qué es, tipos, riesgos y amenazas

¿Sabes lo qué son los Deepfakes y cómo pueden afectarte? ¿Sabrías detectar un Deepfake y diferenciarlo de un vídeo real? ¿Te gustaría saber cómo se elabora un Deepfake y para qué se utiliza? ¿Crees que los Deepfakes suponen un riesgo o una amenaza para los ciudadanos, las empresas y las instituciones?

Los Deepfakes o «falsedades profundas» son archivos de vídeo, imagen o voz manipulados mediante un software de inteligencia artificial de modo que parezcan originales, auténticos y reales. Los Deepfakes utilizan el aprendizaje de la inteligencia artificial, por lo que estos archivos consiguen engañarnos fácilmente. Los Deepfakes se utilizan para inducir a error a las personas receptoras, por lo que suponen una gran amenaza para la sociedad actual, pudiendo facilitar la desinformación y que la ciudadanía pase a desconfiar de cualquier fuente de información.

A continuación, te explicamos todo lo que necesitas saber sobre los Deepfakes y te damos algunos consejos para aprender a detectarlos:

¿Qué son los Deepfakes?
Tipos de Deepfakes y definición
¿Cómo se crea y para qué se utiliza un Deepfake?
¿Cómo detectar un Deepfake? Lista de 8 consejos prácticos
Deepfakes: riesgos y amenazas para ciudadanos, empresas e instituciones

¿Qué son los Deepfakes?
Los Deepfakes o «falsedades profundas» son archivos de vídeo, imagen o voz manipulados mediante un software de inteligencia artificial de modo que parezcan originales, auténticos y reales.

Aunque los Deepfakes existen desde finales de 1990, cobraron interés en 2017, cuando un usuario de Reddit publicó material pornográfico falso con los rostros de varias actrices famosas.

El término “Deepfakes” combina la palabra “fake” (falso, ya que este tipo de archivos siempre son falsos, aunque se haga todo lo posible porque parezcan reales) y la palabra “deep”, proveniente de “deep learning” (aprendizaje profundo, que es un tipo de aprendizaje automático de la inteligencia artificial).

La capacidad de parecer tan reales viene dada por la capacidad de modelado que tienen los programas informáticos dedicados a realizar los Deepfakes, que tratan de asemejarse lo más posible al funcionamiento de las redes neuronales y del cerebro humano, facilitando que nuestros sesgos cognitivos y esquemas mentales nos traicionen. [Para ganar en objetividad y conocer tus sesgos cognitivos y esquemas mentales te recomendamos este curso]

Los Deepfakes utilizan el aprendizaje automático de la inteligencia artificial. Esta tecnología se basa en sofisticados algoritmos que son capaces de analizar si un archivo es real o si está alterado y, de esta forma, la inteligencia artificial puede ir mejorando cada vez más en la labor de falsificar de manera más fidedigna. Los Deepfakes pueden ser generados directamente por softwares u ordenadores especializados en este aprendizaje automático, sin necesidad de intervención humana.

Los Deepfakes se utilizan para inducir a error a las personas receptoras de los archivos, ya sea haciendo que un político diga algo en un vídeo que realmente nunca dijo para afectarle en una campaña política cerca de unas elecciones, o incluyendo la imagen de un famoso (o de cualquier persona) en un material pornográfico con el objetivo de perjudicarle o chantajearle. [Si quieres conocer todos los tipos de ciberacoso que existen y cómo prevenirlos haz clic aquí]

Los materiales Deepfakes pueden modificar los rasgos del rostro de una persona (o su voz) y hacerla pasar por otra, generando otro archivo muy similar al verdadero. Por ello, algunos expertos consideran que los Deepfakes son una evolución de las fake news intencionada y que busca, claramente, la manipulación de las masas gracias a la difusión de estos archivos en Internet y en las redes sociales. [Si quieres saber qué son las Fake News o noticias falsas aquí te ofrecemos una Guía Práctica de técnicas y herramientas para detectarlas]

Por lo general, los archivos Deepfakes son de personajes públicos ya que cuanto más material se tenga de la persona real, mejor será la falsificación. Además, los Deepfakes cada vez suponen una mayor preocupación para las empresas e instituciones públicas por el enorme potencial que tienen para facilitar fake news, generar ataques de desinformación, de fraudes de todo tipo e, incluso, de manipulación de procesos electorales.

En enero de 2020, Facebook prohibió los Deepfakes (excepto los que son claramente parodias), es decir, todo aquel contenido que había sido alterado con intenciones maliciosas.

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¿Cómo detectar un Deepfake? Lista de 8 consejos prácticos

Los Deepfakes son difíciles de detectar porque, como se ha dicho, son bastante realistas.

Sin embargo, hay algunos detalles que podemos tener en cuenta a la hora de detectar los Deepfakes:

  1. Encontrar fallos:  Algunos Deepfakes poseen fallos que los que han manipulado el vídeo no han podido corregir (por ejemplo, pequeñas diferencias en las expresiones faciales entre una cara y otra, el posicionamiento exacto de la cabeza o la iluminación). Para hacer que las imágenes parezcan lo más realistas posible, se llevan a cabo transformaciones que dejan evidentes fallos en las imágenes digitales (bordes borrosos, piel artificialmente lisa, movimientos entrecortados o antinaturales etc.). Aunque las personas no seamos capaces, muchas veces, de diferenciar entre una imagen real y un Deepfake, se puede enseñar a un algoritmo a detectar estos fallos.
  2. El parpadeo: Una forma sencilla de detectar si estamos ante un posible Deepfake es fijarse en cuántas veces parpadea la persona de la imagen. En un Deepfake, la persona parpadea menos veces de las que lo haría una persona en un vídeo real. Esto se debe a que el algoritmo no es capaz de parpadear sin evidenciar indicios de falsedad, por lo menos igual de rápido que un ser humano. Aún así, es cuestión de tiempo que esto lo mejoren.
  3. El cuello y la cara: Los Deepfakes son, principalmente, imágenes modificadas de rostros, no del cuerpo entero, ya que esto sería mucho más complicado. Es importante fijarse en el cuerpo de la persona (lo que se vea de él) a la que se le ha sustituido la cara. Si las características del cuerpo no coinciden con las de la persona real, podemos tener una pista más de que se trata de un archivo falso. De hecho, los Deep Fakes suelen ser primeros planos de la cara, ya que si fuesen de lejos necesitarían editar mucho más contenido del vídeo, aumentando las probabilidades de detectar los fallos.
  4. Una duración corta: Prácticamente todos los Deepfakes tienen una duración muy corta, de unos segundos, ya que el proceso de aprendizaje que debe seguir el algoritmo lleva mucho trabajo. Un vídeo demasiado corto y con un contenido inverosímil puede darnos también una pista de que estamos ante un Deepfake.
  5. El origen de la grabación: Indagar sobre quién compartió el archivo en primera estancia y en qué redes sociales, así como verificar el contexto en que se publicó, así como los detalles originales del mismo, pueden ayudarnos a detectar un Deepfake. [Para ello te recomendamos formarte tanto en Investigación Online como en Ciberinteligencia]
  6. El sonido: Es frecuente encontrar en los Deepfakes que el algoritmo que modifica el archivo de vídeo no ajusta correctamente el sonido a la imagen, por lo que no hay una sincronización entre el movimiento de los labios y el sonido.
  7. Los detalles: Es importante conocer los detalles de la grabación y, para esto, puede ayudar reproducir el vídeo a velocidad reducida. Si se trata de un Deepfake, podremos ver modificaciones repentinas en la imagen o cambios en el fondo del vídeo.
  8. El interior de la boca: Los algoritmos de inteligencia artificial son incapaces de copiar con precisión la lengua, los dientes y el interior de la boca al hablar. Si nos fijamos en todos estos detalles, un minúsculo fallo en el interior de la boca puede demostrarnos que se trata de un Deepfake.